Crema trabaja con el espacio y con los objetos que lo ocupan.
Atiende a su presencia, su forma, su uso, su color, su desgaste.

Lee el refugio como una suma de decisiones pequeñas:
lo que se coloca, lo que se deja fuera, lo que permanece.

No solo se crea, también se descubre.
Cada descubrimiento queda inscrito en el lugar y lo vuelve propio.

El compromiso es seguir mirando con atención
y prestar esa mirada a otros espacios y lugares.

Esto es Crema.

Creamos espacios únicos para cada tipo de persona. Entendemos un espacio como una extensión de uno mismo y por ello nunca concebimos dos iguales.

Nos encanta personalizar cada proyecto hasta el mínimo detalle.